miércoles, 13 de diciembre de 2017

Me expreso jugando, en el museo y en casa

La verdad es que, lo que os voy a contar hoy, empezamos a hacerlo mi pareja y yo cuando rondábamos ya los 30, y nuestros viajes por Europa eran frecuentes, porque aún no habíamos iniciado la aventura por otros andares más lejanos, sino otro gallo cantaría; éstos vinieron rápidamente después. El tema es que nos pasábamos muchos ratos dentro de museos de todo tipo. Con el tiempo, buscábamos algo más que sólo observar. Al principio de esta práctica sentí que no estaba respetando el mundo del arte ni la gente que por allí pasaba, pero todo en esta vida es depende desde el punto de vista que lo mires, y yo creo sinceramente ahora, que no hacíamos daño a nadie. La práctica era la siguiente: escultura que nos llamaba la atención por algo, escultura que copiaba. Mismos gestos, misma postura, misma expresión. Y cuando estaba todo idéntico, foto. Ya digo, sentía un poco de vergüenza las primeras veces, pero luego ya fue convirtiéndose en algo habitual y natural. Con los años me ha ido importando cada vez menos lo que piense la gente que no conozco.

Hoy os propongo una serie de actividades, que si vais con críos vais a estar potenciando toda la parte de expresión, y cómo no, de emociones. La primera actividad es la que os he comentado. Para que la entendáis mejor, os pondré un ejemplo con unas de las esculturas al aire libre que hemos visto por última vez en nuestro crucero por los fiordos, concretamente en la capital de Noruega, Oslo. Las esculturas a las que me refiero están en el Parque de Vigeland. Por último, os detallaré brevemente unas propuestas de juegos con música, dibujo y creatividad, que también os pueden dar unos ratos muy provechosos, sobretodo por lo que a expresión musical y plástica se refiere. Vamos al lío.

Gustav Vigeland (1869-1943), escultor noruego fue el encargado de crear el Parque de las Esculturas (1907-1942), posiblemente más famoso de toda Noruega. Fue el propio Ayuntamiento de Oslo quien se lo encargó. La mayor atracción del parque es el Monolito (“Monolitten”), que es un bloque único de granito que se alza sobre una plataforma octogonal escalonada, tiene 17 metros de altura, y está esculpido con 121 figuras humanas desnudas y entrelazadas. En foto, brutal. En vivo, espectacular, os lo aseguro. Pero las esculturas de las que os quiero hablar hoy son las situadas en el puente. Son de bronce y están inspiradas en acontecimientos de la vida cotidiana, evocando momentos como el nacimiento, la infancia, la adolescencia, el primer amor, la madurez, los hijos, la familia, la vejez y la muerte. Casi nada. 

Dile a tus hijos, si no es que sale antes de ellos que adquieran la misma postura y expresión que la siguiente escultura:

Se trata del “Sinnataggen”, niño enojado o enrabietado, una de las más famosas del parque. Captad la tensión, tanto en la expresión facial, como en la posición de los brazos o de sus puños. Después de hacerles la foto de rigor a tus hijos, podéis hablar de qué le pasa al niño, por qué creen que está así, qué puede haber pasado? También podéis continuar la actividad haciendo la post escena, es decir anima a tu hijo/a a que se coloque al lado como si fuera la mamá o el papá, cuál sería el gesto de ellos?

En la siguiente escultura, al igual que la anterior, dependiendo la edad del niño le puede llamar la atención el hecho de que estén representados desnudos, sin ropa. Podéis aprovechar para romper tabúes y hablar con toda la naturalidad del mundo del tema. Después de copiar a la niña del pelo largo, podéis hablar de libertad, felicidad, etc.

Luego están las esculturas que nos permiten jugar en pareja, como estas siguientes. La última, seguro que será muy divertida de representar. Ya me lo diréis...


Y ahora, me gustaría daros unas pinceladas de lo que son unas actividades bien simples de llevar a cabo y que para mí, aportan mucho más de lo que parece. 2 actividades envueltas de música y dibujo o pintura, para expresarse igualmente como antes, pero esta vez de una manera más libre y subjetiva, sin modelos que copiar.

  • Pintar o dibujar lo que escuchamos. Aquí hay que seleccionar la pieza musical muy bien previamente. Os sugiero que primero la escuchéis con vuestros hijos y en seguida habléis de lo que os sugiere la música, qué os imagináis, qué os hace sentir. Después lo plasmaremos en una obra plástica. Podéis usar el material que prefiráis, eso lo dejo a vuestra elección. Yo a mis alumnos les doy muchas opciones, para que ellos elijan las que le van mejor con su obra. Yo prefiero ir dibujando y pintando mientras escuchamos de nuevo la música. Es una actividad muy relajante.
  • Otra opción es iniciar un diálogo hablando de la naturaleza, por ejemplo. Pensar en paisajes y explicar que nos transmite cada elemento, por ejemplo una cascada, un río, unas montañas, unas ramas moviéndose por el viento, una ardilla subiendo por el tronco de un árbol, etc. Después dibujamos el paisaje en una cartulina blanca u hoja de papel. Y por último, le ponemos música a este paisaje. Si tenéis una flauta, piano, carillón, xilófono, armónica, … Por último, explican el porqué de la melodía o el ritmo en según que partes de su pieza musical, que seguro va relacionada con elementos de su dibujo anterior.

En estas últimas actividades podéis hacer diferentes variantes, adaptándolas a la edad y etapa madurativa de vuestros/as hijos/as.


Nada más por hoy. Preparando ya mi último post os dejo, que será especial no, lo siguiente. Por ser el último del año. Por ser dedicado a alguien muy especial para mí.

lunes, 4 de diciembre de 2017

¿Qué esconde el dibujo infantil?



Esta vez vuelvo a tirar de curso, concretamente uno que hice hace un tiempo sobre el dibujo infantil como herramienta diagnóstica. Y es que los dibujos de nuestros peques esconden más de lo que imaginamos. En mi caso, en la escuela, hay casos y casos. Cada alumno es un mundo, eso está claro. Pero luego los hay que viven y aprenden junto a unas dificultades añadidas. Alumnos con rasgos psicóticos, autistas, TDAH o TDA (Trastorno Déficit de Atención con Hiperactividad o sin), Síndrome de Asperger, Altas Capacidades,… Pero estos precisamente suelen estar diagnosticados. Después nos encontramos alumnos que ves que algo pasa, algo les perturba, ya sea en el ámbito familiar o escolar, niños con comportamientos obsesivos, u otros demasiado retraídos. Conocemos lo que sucede en casa, que muchas veces no les ayuda, y otras tantas comentamos “suficientemente bien está la niña o el niño para lo que hay en su hogar”, por llamarlo de alguna manera. Dan lástima, la verdad. Porque sin comerlo ni beberlo se encuentran en una situación que no depende de ellos, pero les afecta en el día a día de manera dramática.

Hoy os voy a introducir en el dibujo H-T-P (house-tree-person), muy a modo general, ya que tengo previsto en próximos posts desarrollar de manera más concreta la interpretación de algunos ejemplos de dibujos, realizados por algunos de mis alumnos. Me gustaría que quedara claro, que cualquier hipótesis extraída del análisis de cada dibujo y/o de su posterior interrogación oral en base al mismo, tienen que ser contrastadas con otras fuentes de información, y no pueden utilizarse para el diagnóstico de psicopatologías si no están contextualizadas y contrastadas. No obstante, pueden combinarse con otras técnicas para profundizar en la comprensión de las presiones intrapersonales, interpersonales y ambientales del sujeto.

Durante más de 50 años, profesionales han utilizado la técnica del dibujo proyectivo Casa-Árbol-Persona para obtener información sobre la manera cómo un individuo se experimenta a él mismo, en relación a los otros y su entorno. Estos dibujos facilitan la proyección de elementos de la personalidad, en este caso del niño/a, permitiendo identificar-los para su posterior valoración. Así pues, en esta técnica se pide al sujeto que dibuje libremente una casa, un árbol y una persona. Pueden realizarse en días separados y éstos se pueden completar con dibujos adicionales que completarán el diagnóstico, como son: dibujar una persona del sexo opuesto al del dibujo realizado por el sujeto, una persona debajo de la lluvia, una familia, un dibujo libre, … depende de lo que nos interese analizar. Este primer paso de dibujar corresponde a una primera fase no verbal, creativa y muy poco estructurada. Se trata de una muestra inicial de la conducta del sujeto, que permite precisamente al evaluador valorar las reacciones del individuo ante una situación a priori espontanea, sin preparación previa, sin planificación. En cambio, la segunda fase es más ordenada y organizada, ya que la dirige expresamente el profesional. Se trata de un interrogatorio, previamente diseñado, que incluye una serie de preguntas sobre las asociaciones del sujeto con aspectos de cada uno de los dibujos. Después, aún pueden seguir dos fases más. Se repetirá si hace falta el dibujo, esta vez con colores, y posteriormente, el entrevistador hará preguntas de seguimiento sobre estos dibujos a color. Este tipo de dibujos proporcionan información que, una vez relacionada con otros instrumentos de valoración y de entrevista, puede revelar los conflictos y preocupaciones generales del niño/a, así como aspectos específicos del ambiente que son vividos como un problema. Incluso en un proceso de terapia, los dibujos proyectivos pueden reflejar cambios generales en el estado psicológico de la persona.

¿A qué población van dirigidas este tipo de pruebas?

A niños y adultos mayores de 8 años, aunque es posible pasarlas a partir de los 4-5 años, cuando se necesita una valoración de las dificultades de adaptación del individuo. La aplicación de estas pruebas suelen hacerse de manera individual, aunque es posible valorar también producciones realizadas en grupo.

¿Quién evalúa este tipo de pruebas?

Profesionales que han recibido el entrenamiento específico para poder pasar este tipo de pruebas proyectivas H-T-P, y tener experiencia supervisada con instrumentos clínicos de aplicación individual en niños y adultos.

¿Dónde y cuánto duran?

El lugar de aplicación de estas pruebas debe hacerse en un lugar tranquilo, en silencio y libre de distracciones. El sujeto debe sentarse en frente de una mesa, en una posición cómoda para dibujar. Dependiendo del número de fases, el proceso puede durar de 30 minutos a hora y media. Aunque no hay tiempo límite. Al menos el examinador nunca debe marcar tiempo límite.

¿Qué material se necesita?

Papel medida Din-A4. Se necesitan varios lápices del nº 2 (o más suaves) y goma. En el caso de que se pidan dibujos en color, facilitaremos un juego de colores de cómo mínimo 8: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, morado, marrón y negro. También necesitaremos un reloj o cronómetro, para medir tanto el tiempo de latencia inicial (tiempo que transcurre hasta que empieza a dibujar después de dar consigna) y el tiempo total del dibujo.

¿Cómo presentaremos la prueba?

El papel destinado al dibujo de la casa ha de presentarse horizontalmente, mientras que el del árbol y la persona, se hará en orientación vertical. El examinador ha de ver claramente la hoja de papel mientras el sujeto dibuja. Antes de empezar a dibujar, se le pide al niño/a que escoja un lápiz y después se le puede decir: “Quiero que hagas el dibujo de una casa. Puedes dibujar el tipo de casa que desees y hacerlo lo mejor que puedas. Puedes borrar tantas veces como quieras o necesites. Tómate también el tiempo que necesites para dibujarla. Es importante que te concentres”.

¿Qué podemos registrar mientras el niño/a dibuja?

- Latencia inicial: tiempo que transcurre entre que el examinador finaliza las instrucciones, se asegura que éste ha comprendido lo que debe hacer y el mismo empieza a dibujar.

- Orden de los detalles dibujados.

- Duración de las pausas y lo que dibuja específicamente después de cada una de ellas.

- Verbalizaciones espontaneas, emocionales o no y los detalles que está dibujando cuando esto ocurre.

- Tiempo total que tarda el sujeto en realizar el dibujo.

- Interrogatorio posterior

Una vez realizados los dibujos, es esencial darle al sujeto la oportunidad de definir, describir e interpretar cada uno de ellos, y expresar así pensamientos, ideas, sentimientos y recuerdos asociados. El objetivo del interrogatorio es conseguir una mayor comprensión del individuo, obteniendo tanta información como sea posible sobre el contenido y el contexto de cada uno de los dibujos. Como he dicho al principio de este post, en próximas entradas intentaré aplicar la técnica de la que os hablo hoy y daré pautas o una posible guía y ejemplo de interrogatorio/entrevista posterior al dibujo.


Como habéis podido comprobar, el post de hoy es muy general. La idea es completar esta entrada más adelante con otras tres, una para cada dibujo, correspondientes a la casa, el árbol y la persona. Por cuestión de organización, relacionada con mi horario lectivo escolar, realizaré la prueba a la vez a tres sujetos distintos. Cada uno hará un tipo de dibujo y posteriormente tendrá lugar el interrogatorio individual con cada uno de ellos. Intentaré traspasaros toda la información que me sea posible, pero siempre salvaguardando el anonimato de cada uno de los niños, por supuesto. Ya tenéis un adelanto de mis próximos posts. Espero que el de hoy os haya sido de utilidad, o al menos os haya servido para conocer las posibilidades a modo general de un dibujo infantil en concreto.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Le Penseur: sueño, pienso, creo.

Hoy toca una de arte. Quizás la has visto en directo cuando has visitado el Museo Rodin en París, me refiero a la original, o bien habrás admirado alguna de las múltiples copias que rondan por todo el mundo: en el cementerio Laeken de Bruselas, en los museos nacionales de Kyoto o Tokyo, en la plaza del congreso de Buenos Aires, o en la Universidad de Columbia de Nueva York. Puede ser que no hayas admirado la original, ni tan siquiera alguna de las copias, pero sí tengas conocimiento de ella, de la famosa escultura. Sea cual sea el caso, Le Penseur o El Pensador de Rodin (1840-1917) es una de sus esculturas más célebres, junto a otras como El Beso o Los Burgueses de Calais, ambas de 1889. La que nos concierne ahora es de 1903, de bronce, 180 cm de alto, 98 cm de ancho y 145 cm de profundidad. Primero, se creó para decorar el tímpano de la Puerta del Infierno. Entonces se titulaba El poeta. Representaba a Dante, autor de la Divina Comedia, que inspiró justamente la puerta, junto a otras obras como Las flores del mal de Baudelaire y la Metamorfosis de Ovidio. El poeta figura inclinado hacia delante, como observando los círculos del Infierno, meditando sobre su propia obra. Es representado como un hombre torturado, pero a la vez libre, decidido a trascender su sufrimiento mediante la poesía. Le Penseur se separó del conjunto monumental (la Puerta) a partir de 1888, convirtiéndose en obra autónoma. En 1904 fue ampliada, tomó una dimensión monumental que incrementó aún más su popularidad. El Pensador parece ser un hombre inmerso en sus reflexiones, pero a la vez su cuerpo sugiere una gran capacidad de acción. Como siempre os digo, antes de aventurarme a analizar una obra de arte, de interpretaciones hay muchísimas. Esta vez he decidido recoger afirmaciones del propio escultor y comentarlas, para aproximarme a su gran obra. A continuación, citas del artista entrecomilladas y reflexiones mías propias, justo después. Espero con este post, poder entender un poco más, tanto la obra como al autor. Ya sabéis que, frecuentemente me centro en las emociones, en este caso las de Auguste Rodin.

«Lo que hace que mi pensador piense, es que piensa no sólo con el cerebro, las cejas fruncidas, las aletas de la nariz distendidas y los labios apretados, sino también con cada músculo de los brazos, la espalda y las piernas, con los puños cerrados y los dedos de los pies encogidos».

Eso es lo primero que llamó mi atención al admirar la obra: los músculos y la tensión que me transmitía toda su anatomía. Es decir, a priori el título me hacía pensar en alguien relajado, porque yo cuando pienso estoy tranquila, reflexiva, en mi momento de paz, en definitiva. Pero miro El Pensador y me hace pensar, valga la redundancia en alguien que está cociendo algo en su mente, y ese algo está en ebullición, es algo que lo atormenta, o por lo menos, no le da paz ni equilibrio.


«Cuando empiezo una figura miro primero la parte anterior, la posterior y los dos perfiles laterales, el derecho y el izquierdo, en otras palabras, considero sus contornos desde cuatro ángulos diferentes. Después, con el barro determino a grandes rasgos la disposición de la figura […] A continuación hago los perfiles que se ven desde un ángulo de tres cuartos. Después, girando a la par el barro y el modelo vivo, los comparo y voy perfeccionando la obra […] Luego giro mi asiento y la plataforma sobre la que se halla mi modelo hasta lograr un nuevo perfil. Después vuelvo a hacer lo mismo, y esto me lleva, progresivamente, a realizar un circuito completo del cuerpo. Entonces empiezo de nuevo, condensando y perfeccionando cada vez más los distintos perfiles. Y dado que el cuerpo humano posee un número infinito de perfiles, yo hago todos los que puedo o considero conveniente».

Parece, después de leer estas instrucciones tan detalladas, que cualquiera sería capaz de hacer lo que hacía Rodin con sus manos, pero nada más lejos de la realidad. Tener en cuenta todos los perfiles, todas las caras, todos los ángulos. ¡Qué genio! Para ser lo más fiel a la realidad, para transmitirnos de una manera precisa aquello que él siente y piensa. ¿Quién tiene en cuenta todas las caras o perfiles de alguien? Supuestamente, cuando conoces a alguien durante un tiempo piensas que ya lo sabes todo, pero casi nunca es así. Nunca, bajo mi parecer llegamos a conocer en profundidad a una persona, aunque estuviéramos toda una vida con ella. 

«Figuraos las formas como si apuntaran hacia vosotros. Toda vida surge de un centro, luego germina y se expande de adentro hacia afuera. Del mismo modo, en toda bella escultura, se adivina siempre una potente impulsión interior».

Esto me ha recordado a la manera de pintar una mandala para relajarte de un modo  idóneo, que yo siempre me he planteado lo contrario, ¿por qué no puedo pintar de afuera a adentro? Pienso que así es como si encontrara mi paz, profundizando en mi interior. Pero, ciertamente una flor por ejemplo, al florecer es de adentro hacia fuera. El Pensador también. Parece como si sus músculos fueran a salir de la figura.

«El verdadero artista expresa siempre lo que piensa, aún a riesgo de hacer tambalear todos los prejuicios establecidos».

Esta es una de las afirmaciones que más me gusta de la vida de un artista, de su obra y cómo la expresa, con total libertad, superando prejuicios y etiquetas. El arte es liberación en estado puro.

«Siempre he tratado de expresar los sentimientos internos a través de la tensión muscular...»

¡Brutal! Yo que no sé ni dibujar una persona, más allá del dibujo esquemático o con palitos… Modelar los músculos, lo han hecho muchos escultores a lo largo de la historia, pero expresar sentimientos y emociones a través de ellos, muy pocos han sabido hacerlo bien. Rodin es uno de ellos.

«Todo es bello para el artista, puesto que en todo ser y en toda cosa, su penetrante mirada descubre el carácter, es decir la verdad interior que se encuentra bajo la forma. Y esta verdad, es la belleza misma...»

Incapaz de comentar. Está todo dicho.

«Lo más importante es emocionarse, amar, esperar, temblar, vivir».

Este es mi lema de vida, y la tarjeta de identificación del blog que leéis.


¿Por qué el título del post?

«Le penseur: sueño, pienso, creo».


El título de la obra evidencia el pensar, pero hay para mí un previo y un post, soñar y crear, respectivamente. Yo sueño, pero de sueños no se vive. Persigo ese sueño hasta que lo consigo. Pero antes de conseguirlo, lo pienso bien, elaboro bien el proceso para llegar a él, y luego, eso que empezó siendo un sueño, se va creando, se va haciendo realidad poco a poco, aún con obstáculos. Pero no se crea solo. Lo creo yo. Es mi esfuerzo, mis ganas, mi empeño, mi perseverancia. Todo ello es imprescindible. No es la suerte, ni la mala suerte, ni el destino, ni el resto de la gente, ni los enchufes, ni nada que no dependa directamente de mí. Por otro lado, pensar la vida, no sólo vivirla, más en los tiempos que corren, lo veo vital, valga la redundancia de nuevo. Dedica unos minutos a pensar al día. Al fin y al cabo, es invertir tiempo para tu felicidad.

ENTRADA DESTACADA

Sentirme bicho raro en la maternidad

Es posible que el post de hoy ofenda a algunas mujeres, bastantes diría yo, o que al menos les moleste. La verdad es que me lo he pen...